El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Y el canto es hermoso


Mi vida no es...
Mi vida no es esta hora abrupta
en la que me ves precipitado.
Soy como un árbol ante mí decorado,
no soy más que una de mis bocas,
la primera que habrá de callarse.
Soy el intervalo entre dos notas
que sólo con dificultad armonizan,
porque la de la muerte subir más alto quisiera...
Pero, ambas, vibrando en la pausa oscura,
se han reconciliado.
Y el canto es hermoso.
Si pudiera definir este año en un poema eligiría éste de Rilke, para muchos han sido tiempos difíciles y a pesar de que el ambiente esta impregnado de incertidumbre, todavía hay esperanza. 
Mis mejores deseos para este 2015.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Bossa nova mio




Hoy dedico mi publicación a este ser que nos dejó algo invaluable: su música, la bossa nova, y en lo particular, sus Aguas de marzo...Muchas gracias Tom.

INSENSATEZ

Perder la mirada 
en algún paisaje inútil
llevar la nostalgia en la piel
amanecer en cada melodía

Insensatez no soñar
abrir los ojos sólo para encontrar al árbol
desnudo
y que en cada hoja se ha ido
un fragmento de tu voz,
una nota, 
un beso.



lunes, 17 de noviembre de 2014

Collage


En mi silencio matutino escucho el sonido que despierta lento. Un amanecer es magia, es esperanza, es aliento, es provocación.

Existes, como ese deseo sin nombre, sin forma. Eres el impulso que no se detiene, vibras, adquieres un rostro y luego otro, besas, tocas, sueñas. Eres la llama que se aviva, crece y se reduce sobre las brasas en espera de ese combustible que la permita volver. 

Me deleito mirándote, tu fuego se refleja en mis ojos, mi piel se enciende ante tu calor. Tiemblo al sentir como crece en mí tu deseo, la humedad que se agolpa en espera del momento justo para desbordarse.

Existes también como el sosiego de aquellas tardes llenas de color y nitidez, de aromas marinos impregnados en la piel y el sudor recorriendo los mismos caminos. Con esa sensación única que da el saber que todo es breve, efímero y por eso sigues trotando hasta escuchar el sonido de tus latidos.

Existes como esa rabia que se acumula en tu vientre, por aquel dolor que no puedes calmar, aquellas lágrimas que deseas desaparecer y tu vientre tiembla, se ahueca, arde, junto con todos los explosivos, todos los disparos, todos los rostros desaparecidos. Eres esa vida que a veces detestas y otras amas; esa vida que se baña de todas sus posibilidades y la del dolor es una más y la que, a veces, más destaca.

Existes en ese rostro inocente que juega sobre los columpios, que no sabe que el mundo se desmorona, mientras sueña con ser un superhéroe y volar, volar para salvar a aquellos que lo necesitan, que claman por su ayuda, mientras él gustoso va a ofrecerla con una sonrisa en los labios.

Existes en el pedazo de una tablilla de chocolate recién hecha que aún escondes en tus recuerdos: suave, intenso, caliente.

jueves, 6 de noviembre de 2014

El azul de noviembre





Así como los libros y los amores, las canciones llegan a tu vida siempre en el momento preciso. Y así me sucedió ayer por la tarde mientras leía unos textos, encendí la radio y en una de esas escuche ésta delicia, pero en la voz de Tania Libertad. Ella le da la emoción exacta (a mi parecer), aunque la interpretación de Philippe Jaroussky también es preciosa, ustedes dirán. Aun así, me quedo con Tania, ya de por si me gusta por sus Boleros. La música de Pancho Cabral no la conocía hasta ayer que me llegó con esta canción y bueno, me toca ver que otras delicias tiene por ahí.

Comparto aquí un texto de Ariel Petrochelli compositor y poeta argentino, refiriéndose a azul provinciano:

"El azul provincial, es el color exacto del cielo que no nos fue prometido. Es un cielo hecho por el mismo, con sus dos manos de viñas y velazco, con la greda alfarera, amasada por los continuadores de dios para hacer al diaguita. que nadie diga el color de la luz, porque la luz es azul en el prisma provincial. Que nadie diga el color de la luz, porque la luz es tinta y verde, vino y aceituna, silencio y palabra. El azul provincial es mi madre, un calor con el que hablo, un agua salada en el llanto de la alegría."


Texto y otras versiones de la misma canción, en el siguiente enlace:

http://panchocabral.free.fr/azul.html

jueves, 16 de octubre de 2014

Diagonal

Foto tomada de la web



Diagonal


Fúgate a mi mirada

y veré tus caderas
huyendo a los callejones
donde se palpa
la oscuridad



A una pantera



martes, 23 de septiembre de 2014

Un arma que nadie usa

LID
Cuando los odios andan sueltos uno ama en defensa propia.
Mario Benedetti

Las voces nos cogen de las manos,
de los ojos, de la fe;
del otro lado del mar
hay barrancos con residuos de historias
sus recuerdos llegan con la brisa del oeste.

De nuevo el odio baña de sangre la tierra
para recordarnos
que somos mentirosos todos,
vivimos en un sueño donde cada quien construye su trinchera
en pro de lo que creemos es nuestra verdad
y luchamos cuerpo a cuerpo
y matamos por ello

No te amo porque no me conozco
No te amo porque tengo miedo
No te amo
No me amo

La noche escucha el llanto de los niños
el tiempo solo dejará sus ecos en la memoria de alguien
que quiso conocerlos

I’m just a soul whose intentions are good
pero hacía falta más amor Nina
ese arma que nadie usa
o pocos, demasiado pocos:
porque no sabemos andar desnudos
sin asustarnos,
porque elegimos entre tanto conocimiento
ignorar lo esencial.


(Hay noches que se nos acumulan las palabras, sobretodo cuando miramos a nuestro alrededor y solo vemos guerra;  quisiera que estas palabras y las de todos los que estamos cansados de tanta guerra sirvieran para algo más que para protestar.)

jueves, 17 de julio de 2014

Como un destello de vida



"El camino voluntario y soberano hacia la alegría, si la perdemos, consiste en proceder con alegría, actuar y hablar con alegría, como si esa alegría estuviera ya con nosotros".

Wiliam James.

Mi abuelo solía tener una respuesta alegre para todo. Cuando andábamos en la calle y alguien conocido pasaba sin saludarlo, él lo saludaba con una enorme sonrisa y un fuerte apretón en las manos. Más de una vez pude apreciar la cara contrariada de las personas a las que saludaba y muchas veces, también otra sonrisa de respuesta. Durante las visitas a su casa, solía ofrecernos de comer frutas o lo que hubiera en la casa, nunca admitía un no. Toma, un zapote. No abue, no tengo ganas, gracias. ¿Cómo qué no? Toma come, te ves muy pálida, decía sonriendo. Insistía tanto, que terminábamos comiendo lo que nos ofrecía. Su entusiasmo excesivo muchas veces me abochornó. 

No recuerdo un regaño suyo. En la iglesia a la que asistía le pedían favor para todo, a lo que el aceptaba con entusiasmo. Siempre o casi siempre se podía contar con él.

Mi abuelo se dedicaba a vender tablillas de chocolate en las tiendas del barrio, por las mañanas montaba su bicicleta y se iba a recorrer tienda por tienda, al medio día llegaba a la casa a refrescarse, de paso, aprovechaba a darnos un dulce y un fuerte abrazo sudoroso, no me gustaban mucho esos abrazos, lo admito. Hoy no me importaría llenarme de sudor a cambio de un abrazo suyo. 

Lo recuerdo sonriendo, siempre sonriendo, contando chistes, saludando a cualquiera. En sus últimos días fueron más escasas las sonrisas. Una tristeza atravesó sus ojos y no se fue de ahí. Tal vez ya no tuvo fuerzas para resistir. Antes de morir vi el dolor en su alma, paso tiempo para que comprendiera porque. No fue un hombre perfecto, sin embargo lucho por mantenerse en el camino de la alegría, a pesar de los problemas y del dolor.


Suelo comparar la vida como una montaña rusa, un subir y bajar entre la felicidad y el sufrimiento; dicen que lo que hace la diferencia es nuestra actitud, que siempre podemos elegir entre afrontar los cambios con alegría o llenarnos de amargura, tal vez sea cierto y en eso consista nuestra libertad. Aunque a veces ni siquiera en eso. Mientras tanto, seguire ensayando la alegria.



domingo, 22 de junio de 2014

Nueve estrellas



-Te va a castigar Dios por el desperdicio- afirma la nana.

-Quiero tomar café. Como tú. Como todos.

-Te vas a volver india.

Su amenaza me sobrecoge. Desde mañana la leche no se derramará.

 

Los que por primera vez conocieron esta tierra dijeron en su lengua: Chactajal, que es como decir lugar abundante de agua.

 

Agua donde se miró el mecido ramaje de los árboles. Agua, amansadora lenta de la piedra. Agua devoradora de soles. Todas las aguas no son más que una: ésta, con su amargo presentimiento del mar.

 

Y la espesura de ojos feroces de pisada sigilosa, de garra rápida.

 

No se olvidaron del árbol que llora lentas resinas. Ni del que echa mala sombra. Ni del que abre unas vainas de irritante olor.

 

Y en medio de todo, sembrada con honda raíz, la ceiba, la nodriza de los pueblos.

 

-¿No te gustaría hacer un viaje conmigo? Nos iríamos al monte, al mero corazón de Balún-Canán, al lugar donde viven los nueve guardianes. Los mirarías a todos, tal y como son, con su verdadera cara, te dirían su verdadero nombre.

 

Ahora vamos por la calle principal. En la acera opuesta camina una india. La veo me desprendo de la mano de Amalia y corro hacia ella, con los brazos abiertos. ¡Es mi nana!¡Es mi nana!


Fragmentos del libro Balún Canán

jueves, 22 de mayo de 2014

Definiciones de un arte



Quizá una de las palabras más definidas es el amor, y es también, la menos entendida. Dejo aquí el extracto de una entrevista a el psicoanalista Jacques-Alain Miller que me gustó mucho:

"...Amar, decía Lacan es dar lo que no se tiene. Lo que quiere decir: amar es reconocer su falta y darla al otro, ubicarla en el otro. No es dar lo que se posee, bienes, regalos. Es dar algo que no se posee, que va más allá de sí mismo. Para eso, hay que asumir su falta, su "castración", como decía Freud. Y esto, es esencialmente femenino. Sólo se ama verdaderamente a partir de una posición femenina. Amar feminiza..."






miércoles, 14 de mayo de 2014

Yo me llamo cumbia: la diva descalza


"¿Que son lo tambores si no el sonido del corazón?"

Su voz irrumpe mis pensamientos mientras conduzco hacia algún lugar, olvido mis divagaciones y me dejo llevar por el ritmo de la guitarra, las maracas y los tambores; en el horizonte el mar calmo del verano, el sol cayendo sobre él, la música rescatándome de mis abismos en forma de cumbia...

Así fue la primera vez que escuché a Totó la Momposina, se llama Sonia Bazanta Vides pero prefiere que le digan Totó, y es representante de "la música de la identidad" como ella le llama, música del pueblo colombiano, de sus cantoras, de la tierra y que ella define además, como "una música que imita a los pájaros, canta como cantan los pájaros". Le gusta bailar descalza y Gabriel García Márquez le pidió que lo acompañe a Estocolmo, Suecia, para recibir junto a él el Premio Nobel de Literatura en 1982, para corroborar con música lo que había escrito en Cien años de soledad, son algunos de los datos biográficos que la destacan, si de por si ya me tenía encantada con su voz y sus tambores...


Les dejo dos videos:  la canción con la que la conocí y su colaboración con Lila Downs y Celso Piña (otros de mis favoritos) en Zapata se queda, sírvanse.



...me enamora un piano, me sigue un saxo y oigo un clarín, 
y toda la orquesta forma una fiesta en torno de mi, 
y yo soy la cumbia, la hembra coqueta y bailo feliz...






Referencias:

http://www.eluniversal.com.co/monteria-y-sincelejo/sociales/toto-la-momposina-musica-de-colombia-para-el-mundo-55406
http://musicadelmundo.about.com/od/Otros/a/Tot-O-La-Momposina-La-Cumbia-Como-Tradici-On.htm
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-24898-2012-04-14.html

lunes, 10 de marzo de 2014

Oda al día feliz

ESTA vez dejadme
ser feliz,
nada ha pasado a nadie,
no estoy en parte alguna,
sucede solamente
que soy feliz
por los cuatro costados
del corazón, andando,
durmiendo o escribiendo.
Qué voy a hacerle, soy
feliz.
Soy más innumerable
que el pasto
en las praderas,
siento la piel como un árbol rugoso
y el agua abajo,
los pájaros arriba,
el mar como un anillo
en mi cintura,
hecha de pan y piedra la tierra
el aire canta como una guitarra.

Tú a mi lado en la arena
eres arena,
tú cantas y eres canto,
el mundo
es hoy mi alma,
canto y arena,
el mundo
es hoy tu boca,
dejadme
en tu boca y en la arena
ser feliz,
ser feliz porque si, porque respiro
y porque tú respiras,
ser feliz porque toco
tu rodilla
y es como si tocara
la piel azul del cielo
y su frescura.

Hoy dejadme
a mí solo
ser feliz,
con todos o sin todos,
ser feliz
con el pasto
y la arena,
ser feliz
con el aire y la tierra,
ser feliz,
contigo, con tu boca,
ser feliz.

viernes, 28 de febrero de 2014

Una ciudad moderna


Fotografía tomada de la web

"No sé si la modernidad es una bendición, una maldición o las dos cosas. Sé que es un destino..."
Octavio Paz

La ciudad más tranquila se pierde en un remolino de cláxones, conductores exasperados gritando sobre las avenidas, calles rotas, terrenos baldíos incendiados. La desesperación asalta nuestros esfuerzos diarios bajo la mirada indiferente de los transeúntes.

La ciudad de los bellos atardeceres ha sido transformada por quienes creyeron que reconstruir el pasado es progresar, cuando en el campo los niños siguen jugando descalzos y con hambre en sus vientres.

En esta ciudad la tristeza se desliza por aquellos habitantes atrapados en su realidad y cansados, cierran sus ojos a otro amanecer. Esta ciudad ya nos queda chica, nuestras exigencias cosmopolitas la han sobrepasado. El mar no tiene el tono verde esmeralda de las playas lejanas, ahora es un verde oscuro, grisáceo, opaco, con platos desechables flotando después de las fiestas de Carnaval.

domingo, 9 de febrero de 2014

El otoño recorre las islas

A veces tu ausencia forma parte de mi mirada,
mis manos contienen la lejanía de las tuyas
Y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti.
A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías,
a veces es una calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos,
mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.
A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mirada de aceite en el agua,
y es la hora de encender ciertas luces
y caminar por la casa
evitando el estallido de ciertos rincones.
En tus ojos hay barcas amarradas, pero yo ya no habré de soltarlas,
en tu pecho hubo tardes que al final del verano
todavía miré encenderse.
Y éstas son aún mis reuniones contigo,
el deshielo que en la noche
deshace tu máscara y la pierde.

José Carlos Becerra