El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

viernes, 10 de mayo de 2013

La mujer fue bendecida

¿De dónde proviene la fuerza de la mujer? Yo creo que de su vientre. Hayamos parido o no, fuimos hechas para dar vida y la vida es una energía, no se destruye sino se transforma. Somos madres porque poseemos la fuerza de la vida, que a su vez es la del amor. Somos madres porque podemos transformar esa energía, cuando concebimos el amor.

miércoles, 8 de mayo de 2013

"El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio"

Entonces las historias que necesitas leer aparecen en el momento justo, siempre sucede así y Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco no fue la excepción.

"Gracias a la pelea mi padre me enseñó a no despreciar. Me preguntó con quién me había enfrentado. Llamé "indio" a Rosales. Mi padre dijo que en México todos éramos indios, aun sin saberlo ni quererlo. Si los indios no fueran al mismo tiempo los pobres nadie usaría esa palabra a modo de insulto. Me referí a Rosales como "pelado". Mi padre señaló que nadie tiene la culpa de estar en la miseria, y antes de juzgar mal a alguien debía pensar si tuvo las mismas oportunidades que yo."

"Miré la avenida Álvaro Obregón y me dije: Voy a guardar intacto el recuerdo de este instante porque todo lo que existe ahora mismo nunca volverá a ser igual. Un día lo veré como la más remota prehistoria. Voy a conservarlo entero porque hoy me enamoré de Mariana."

"Todos somos hipócritas, no podemos vernos ni juzgarnos como vemos y juzgamos a los demás. Hasta yo que no me daba cuenta de nada sabía que mi padre llevaba años manteniendo la casa chica de una señora, su exsecretaria, con la que tuvo dos niñas. Recordé lo que me pasó una vez en la peluquería mientras esperaba mi turno. Junto a las revistas políticas estaban Vea y Vodevil. Aproveché que el peluquero y su cliente, absortos, hablaban mal del gobierno. Escondí el Vea dentro del Hoy y miré las fotos de Tongolele, Su Muy Key, Kalantán, casi desnudas. Las piernas, los senos, la boca, la cintura, las caderas, el misterioso sexo escondido."

"Mi mayor placer": Subirme a los árboles y escalar las fachadas de las casas antiguas, la nieve de limón, los días de lluvia, las películas de aventuras, las novelas de Salgari. O no: más bien quedarme en cama despierto. Pero mi padre me levanta a las seis y media para que haga ejercicio, inclusive sábados y domingos. "Lo que más odio": La crueldad con la gente y con los animales, la violencia, los gritos, la presunción, los abusos de los hermanos mayores, la aritmética, que haya quienes no tienen para comer mientras otros se quedan con todo; encontrar dientes de ajo en el arroz o en los guisados; que poden los árboles o los destruyan; ver que tiren el pan a la basura.

"Sin embargo, a escondidas y con gran asombro del periodiquero, compraba Vea y Vodevil, practicaba los malos tactos sin conseguir el derrame. La imagen de Mariana reaparecía por encima de Tongolele, Kalantán, Su Muy Key. No, no me había curado: el amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio."

viernes, 3 de mayo de 2013

Para no perderse


Sin lugar a los culpables

A tientas busco los pedazos
Aquí un ojo, aquí un brazo
El par de piernas intactas
Para ponerse de pie, otra vez.
Las manos, de nuevo se llenan de
Ese idioma que dejaste de hablar
Por entregarte al amor, pequeño amor
Que aventó tu cuerpo sin piedad
Hacia las rocas…
Tendrás tiempo de coserte
Parte por parte.
Tendrás tiempo de recuperar la mirada
De volverte paz otra vez.
Y de recuperar esa sonrisa
No como la careta
Sino como la certeza.