El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

domingo, 19 de marzo de 2017

Haikus para proteger las selvas



Que los versos sean conjuros...

Canción alegre
Llega con la aurora
¡Selva despierta!

De tus senderos
Las caricias del viento
Recorren mi piel.

En los árboles
vigilan nuestros pasos 
¡Gritan los monos!

Huyen las aves
Tras un rugido feroz
¡Viene el Balam!

Luces nocturnas
son los ojos del búho
Surgen del tronco.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Isis




Tus ojos, amanecer sobre senderos silvestres 
Aura que desde los bosques llegas 
A los tejados de barro. 
Tus ojos seducen los días  
Como el vuelo abierto y apacible del halcón.  
Son luciérnagas,  
Mariposas de alas transparentes sobre la pradera. 

Las estaciones vagan sin precisión por tu piel 
Y en tu cabello crecen versos nocturnos, 
Como agua nutren tus memorias,  
Saben a cacao, a la selva del sur, a los cafetales del itsmo. 
Acarician el deseo de tu amado,  
Se deslizan en eterna candencia sobre tus hombros. 

Eres reina y dueña del sabor en tus labios,  
En la humedad de tu lengua, dulce savia. 
Tu boca es canto, decreto de ilusiones en la bóveda nocturna,  
Amuleto. 
Tu boca es nido de verdad y creación. 

En tus mejillas el color emerge intenso, apasionado 
Es la luz del amor sobre tu piel,  
Un verano sosegado de brisa jubilosa  
Un otoño de vientos tempestuosos. 

Vaga la mirada ansiosa sobre tu pecho,  
Alimento furtivo de fuego. 
Fulgor de los dientes presurosos y anhelantes,
Son tus pezones la cúspide donde las manos  
De tu amado hacen del amor un idilio 
Y tu vientre el origen, espasmos venturosos.  
En él la creación tiende su eternidad.  

En tus caderas el infinito 
Es la espesura de la selva interrumpida por  
El movimiento instintivo del felino, 
Es la fuerza del mar arrojándose sobre la arena. 
Tus piernas se yerguen como viejos robles 
Sabias, conocen el camino que tus pies descalzos han de elegir 
Esos pies de raíces profundas y ligeros; 
Libélula sobre humedales y manglares 
En busca del manantial.

domingo, 5 de marzo de 2017

No te detengas

Un dia llegamos al punto del no retorno, es amplio, llano, como una pradera verde y humedecida por la llovizna. Antes no reparaba en el verano, ni en aquellos primeros días de lluvia, ahora me recuerda a esa sonrisa que encontré buscando entre todos los rostros de este mundo.

Así es el punto de no retorno, no me detengo. Pienso en las palabras de Gustavo y su voz adormecida, no me detengo. Hoy amanecí con el mismo sueño de hace un par de décadas, sigo siendo esa chica de cabello suelto y mirada melancólica. No me detengo, por él, porque también es su lucha, no me detengo, por mi, porque amo, no me detengo, por ti, porque no necesito motivos para hacerlo.