El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

lunes, 6 de febrero de 2012

Hasta pronto


Hace unos años escribí a manera de un hasta pronto estas líneas para mi abuelo, aun hay días en que recuerdo sus ojos tristes y sus sonrisas llenas de paz...

Hasta pronto

Se que extrañaré esos parpados caídos, la mirada vaga y mucho mas la sonrisa
 - hay tantas cosas que extrañar de ti -
Pero he visto en algún espejo esos mismos parpados
y me he sorprendido con esa mirada.
Te escribo aunque se que no leerás estas líneas,
estas ahora a punto de terminar tu camino, sin embargo te escribo.
Quizás es porque deseo exprimir la nostalgia, dejar que el llanto del alma
se vierta en esta hoja, como lo ha hecho en muchas otras hojas.
La otra tarde bese tu frente con tanto amor, no recuerdo besarte así antes
pero recuerdo los abrazos, abrazos arrepentidos y colmados de cariño.
Si me preguntaras que guardare mas de ti, es la sonrisa,
había tanta paz en ella, la guardare junto con la imagen
de tus días de visita por la casa, cuando Wilberth y yo éramos apenas unos críos
solíamos guindarnos de tus piernas para evitar que te marcharas.
Pronto marcharas y te veo en mis sueños despidiéndote con esa
sonrisa, y murmuras un hasta pronto, y te respondo,
sin poder guindarme ya de tus piernas, hasta pronto Abue.

(3 de enero 2007)